
A fines de la década de 1920, cuando Amaro Ferreira Ramos se vino a Montevideo a ocupar su cargo de Senador por Artigas, su hijo Eufronio, junto a sus hijos mayores, se mudó a su casa, que quedaba a media cuadra de distancia, dejando a sus hijas, junto a su hermana Lola en la casa de Rincón 334.
Don Amaro se llevó a Montevideo, a sus dos nietos mayores, ambos con 16 años, Orestes Ballestrino Ferreira Ramos, y Guillermo (Mito) Ferreira Ramos, con la única condición de que estudiaran una carrera. Ambos estudiaron Escribanía y se recibieron.

Mi tía Ema Ferreira Ramos, quien proporcionó la información de esta nota, era la más pequeña y la más llorona de la familia, particularmente cuando se peleaba con mi tío Efraín, quien se vengaba de ella, decapitándole las muñecas de porcelana, que mi tía tenía en gran estima.
Don Amaro había puesto un arco de fútbol completo, en el patio de su casa, así que mi tío Efraín Ferreira Ramos y su barra de amigos, iban allí a tirar sus pataditas al arco muy a menudo.
Y si llegaba la hora de la merienda, acababan con todo el pan que había en la casa, teniendo que ir a comprar más.
Diciembre de 1930
Fue a fines de diciembre de 1930. En Artigas, al mediodía, un calor insoportable.
La barra de mi tio Efraín no tenía ganas de correr ni sudar más con el fútbol.
¿Que hacer?
Nada mejor que irse al río Cuareim a refrescarse en sus aguas.
Alrededor de la 1 de la tarde, un amiguito de mi tío Efraín, se apareció por la casa de Rincón 334, con la ropa del tío Efraín, contando a las hermanas que Efraín se había ahogado mientras se bañaban en el río Cuareim, y a entregarles sus pertenencias.
Se podrán imaginar la consternación, dolor y tristeza que ocasionó esta noticia en todas ellas.
Pensando que hacer para comunicar la noticia a Don Eufronio y Don Amaro, y ver de recuperar el cuerpo, para enterrarlo, una vez que fuese encontrado, pasó el tiempo, hasta que llegó la hora de comer.
Cuando apretó el hambre, entonces se apareció Efraín, para comer la merienda, proclamando:
- “¡¡¡QUE LA INOCENCIA LES VALGA!!!” – ya que era el 28 de diciembre.
El tío Marucho me contó que las hermanas sacaban turno para pegarle…
Hacía tanto calor, que la ropa era un estorbo, así que: ¿Por qué no utilizarla para hacer la tal broma…?

No hay comentarios.:
Publicar un comentario